¿TE AYUDAMOS Y HABLAMOS DEL RUIDO?

CUANDO EL RUIDO APRIETA.

El verano nos mueve a salir y el calor a compartir en abierto. La convivencia se hace a la cara y en la calle nos encontramos realizando actividades de lo más diverso.

Nuestros oídos, como observadores acústicos, levantan acta y almacenan, como cable hacia la nube neuronal, toda esa información sonora que llega cercana, elevada y sin barreras.

El tiempo de verano debiera ser calor y descanso. La diversión y la alegría no debieran ir inseparablemente acompañadas de ruido y molestia. Pero la realidad calurosa se junta con la ruidosa.

Hacer de nuestra convivencia un disfrute común que haga del descanso y compañía una realidad estival debe perseguirse y conseguirse. Hacer de nuestros momentos verdaderos momentos nuestros y no de los demás debe ser una realidad. Cuidar nuestro nivel de conversación a altas horas, la utilización moderada de aparatos de reproducción sonora y ponernos en el lugar del necesario descanso de los demás para respetarlo es una asignatura que siempre nos queda para el verano.

Cuando el ruido aprieta

Antonio García. (Director de Abogado del Ruido)

Mirar al ruido con otros oídos.

Nos llama la atención que todo se mueva. El nuevo salir y compartir nos da vida. Una vida de aislamiento obligado que nos tenía sumidos en la inactividad y penumbra ciudadana.

Las ciudades se llenan de mercadillos y actividades al aire libre, haciendo del compartir y acercarnos algo extraordinario. Volvemos a estar juntos y viéndonos las caras nuevamente.

Pero esta actividad, por un lado fantástica y necesaria, vuelve a provocar los mismos acontecimientos molestos. El ruido que generamos al realizarlas llena espacios y llega a muchos hogares. Es cierto que no debemos dejar de disfrutar de nuestras calles, ciudades y compañía, pero igualmente debemos de ser conscientes de que el mundo ruidoso no es bueno para el ciudadano, ni para el ser humano.

Hemos pasado recientemente, el 27 de abril de este año, un día internacional de la concienciación sobre los efectos perjudiciales del ruido en el cual se ha informado del número de afecciones y afectados por ruido. Por ello, mirando carteles de antiguos días Internacionales del ruido, tengo que recordar que debemos mirar al problema del ruido con los oídos. Unos oídos que escuchen a las Organizaciones que alertan de los riesgos para nuestra salud. Riesgos y afecciones que van desde cardiopatías, estrés, ansiedad, falta de atención, trastornos del sueño hasta el déficit o retraso cognitivo en niños.

Mirar al ruido con estos oídos es mirar al ruido con los ojos de la salud. Escuchar y atender a sus consecuencias para no sufrir su agresión. Escuchemos pues con otros oídos, los de la verdadera concienciación. Evitemos que el ruido perjudique nuestra salud.

ANTONIO GARCÍA – Abogado del Ruido