¿TE AYUDAMOS Y HABLAMOS DEL RUIDO?

30Km/h en la cuidad y el ruido.

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Muchos me habéis pedido que valore la modificación introducida por el Real Decreto 979/2020, de 10 de noviembre, por el que se modifica el Reglamento General de Circulación. En concreto la correspondiente a los límites de velocidad en vías urbanas e interurbanas. Por ello vengo con este artículo a dar respuesta a esta solicitud.

En primer lugar concretar que esta modificación de los límites se introduce en el artículo primero de dicho Real Decreto. Este modifica el artículo 50 del Reglamento General de Circulación, aprobado por el Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre. Así, este artículo 50 fija como límites generales los siguientes:

«Artículo 50. Límites de velocidad en vías urbanas y travesías.

1. El límite genérico de velocidad en vías urbanas será de:

a) 20 km/h en vías que dispongan de plataforma única de calzada y acera.

b) 30 km/h en vías de un único carril por sentido de circulación.

c) 50 km/h en vías de dos o más carriles por sentido de circulación.

A estos efectos, los carriles reservados para la circulación de determinados usuarios o uso exclusivo de transporte público no serán contabilizados.…»

En un primer momento tenemos que ver que estos son, como bien se dice, límites genéricos. Esto quiere decir que pueden ser objeto de aumento o reducción conforme establece también dicho artículo. Serán los titulares de dichas vías quienes gestionarán los mismos. En este punto me resulta curioso y me agrada el termino «calmado» que se contienen en su apartado 7. Establece este punto que: «Las autoridades municipales y titulares de la vía podrán adoptar las medidas necesarias para lograr el calmado del tráfico y facilitar la percepción de los límites de velocidad establecidos.»

Pero la calma o la aminoración del ruido no es el objetivo de esta modificación. No hay mención alguna en la exposición de motivos de este Real Decreto que nos hable de los efectos beneficiosos, en cuanto a la de reducción de la contaminación acústica, de esta medida. Aún siendo así, debemos decir que su implantación y el cumplimiento de la misma va a producir un extraordinario beneficio. Acústicamente hablando y entre otros para los vecinos cuyas viviendas se ubican en el entorno de estas vías.

El ruido de los vehículos o motocicletas se genera por las fuerzas de los motores de combustión que llevan a la generación de vibración y con ello se radia el ruido. Estas fuerzas están vinculadas a la velocidad, la carga.. y es en este punto donde la limitación o la reducción de la velocidad viene a ser un factor de moderación del ruido.

Como se contienen en el artículo publicado recientemente por la Agencia Europea del Medio Ambiente, uno de cada cinco europeos están bajo la influencia de niveles perjudiciales o nocivos producidos por el tráfico. Por ello toda medida es poca para solucionar este grave problema de exceso de ruido en nuestras ciudades. Entre las medidas que se indican por esta Agencia, frente al ruido del trafico, y como dice el informe «Environmental noise in Europe — 2020» está la limitación de la velocidad a 30Km/h.

Pero no nos engañemos, esta limitación de velocidad que ha entrado en vigor este mes, al cumplirse los seis meses desde su publicación, debe estar acompañada por la implantación de otras medidas. Será con estas con las que se conseguirá la mejora y aminoración de la contaminación acústica en nuestras ciudades sea una realidad.

Tenemos que acometer la mejora de infraestructuras y en el pavimento de las vías. Debemos apostar decididamente por el transporte público, y por la movilidad saludable. Aquí tenemos que hacer mención especial a la necesaria incorporación y mayor potenciación del vehículo eléctrico. Esto último debe hacerse con el condicionante de fijar los niveles de velocidad en los 30Km/h. Cualquier aumento en este límite de velocidad, aún con la tecnología eléctrica, podría hacer que otros factores como el ruido de rodadura o la fricción del aire hicieran que su intensidad fuera a la par con los motores de combustión.

Podemos hacerlo bien frente al ruido y medidas como esta pueden ayudar.

Antonio García

Abogado Director de Abogadado del Ruido

El ruido interior.

«Despierto y pienso. Sueño y siento. Camino y vivo.»

El amanecer de una ciudad con sus calles largas. El caminar fresco y entorno tranquilo es un placer del que todos, alguna vez en nuestra vida, hemos disfrutado. Saber apreciar la salud en las cosas es un privilegio. Esa sensación que brota en pensamientos matutinos cuando repunta el día es hoy el comienzo e hilo de mi reflexión.

Esas calles aún vacías y el olor a café que impregna el ambiente al pasar por esa equina de simpática sonrisa hoy me acompañan. Mi caminar tranquilo acelera mis pensamientos. 

Veo en mi camino como la carrera de la vida sigue. La realidad conocida nos fatiga, pero seguimos buscando aguantar. Queremos pasar esa fase de agotamiento en la que se doblega la curva y nos ofrece el necesario aliento para aguantar y aguantar. 

Sigo caminando y contemplo como los balcones aún permanecen cerrados. Aquellos que llenaron de aplausos nuestras calles ahora solo recogen la fría humedad de la noche. La vida en su interior aún duerme.  Pero ya despuntan las primeras sombras de sus barrotes.

Es esta última realidad interior, la que subyace tras esas persianas, la que intento entender desde mi transitar urbano. Pero la información que me llega a raíz de muchas de vuestras consultas me hace concluir que se está deteriorando. El incremento significativo de las quejas y consultas sobre ruido domiciliario o molestia vecinal es digno de reflexión. Los portazos, carreras, música alta, arrastres de muebles, gritos, golpes… todos ellos realizados por vecinos colindantes, llenan vuestros emails y llamadas pidiendo ayuda, “help me”.

Creer que el ruido es inevitable es pensar que el respeto es prescindible.

Cuando digo que vivimos en pisos muy altos pero muy juntos lo expreso todo. Hacer de nuestro actuar diario una molestia constante para nuestros vecinos nos hace incívicos e inconscientes. La irresponsabilidad de minusvalorar el ruido evidencia el desconocimiento que tenemos sobre el bumerán de su molestia.

Hoy, viendo la tranquilidad exterior de infinitas fachadas, que distintas, pero juntas pintan cual paredes nuestras calles, solo deseo que sea verdadero reflejo de la necesaria tranquilidad en el interior de sus viviendas. Deseo y exijo que el respeto y la buena convivencia, como el aire fresco y el aroma a churros que me acompañan, sean acompañamiento de nuestro actuar diario en todos los hogares.

Porque el ruido puede molestarnos a todos hagamos de su molestia un contaminante lejano. Transitemos de un pasado ruidoso que oscurece a un presente tranquilo, sin ruido, que amanece.

PODCAST: «El ruido interior»

Escucha «El ruido interior» Podcast Abogado del Ruido
Antonio García García.
Abogado Director de Abogado del Ruido